A todos nos gusta pensar que tenemos cierto control sobre nuestras vidas,
y muchas veces nos engañamos a nosotros mismos
pensando que estamos al mando.
Pero entonces pasa algo que nos recuerda
que el mundo funciona con sus propias reglas, y no con las nuestras.
Que sólo estamos de paso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario